Presupuesto mensual si envías dinero a tu familia en el extranjero
Cómo organizar tu mes cuando una parte de tu sueldo viaja a casa: poner el envío primero, no perder de vista el tipo de cambio y no quedarte corto.
Pon el envío primero
Si apoyar a tu familia es una prioridad, trátalo como un gasto fijo, no como lo que sobra. Al cobrar, aparta lo que vas a enviar y presupuesta el resto del mes con lo que queda.
Piensa en la moneda de quien recibe
Tu familia no piensa en euros: piensa en su moneda y en lo que necesita cubrir allí. Parte de esa cifra y calcula cuántos euros hacen falta con el cambio de ese momento, en lugar de enviar siempre la misma cantidad y sorprenderte cuando el cambio se mueve.
Un orden sencillo para el mes
- Ingresos del mes.
- Gastos fijos de aquí (alquiler, suministros, transporte).
- El envío a tu familia, con el cambio estimado.
- Un pequeño ahorro, aunque sea modesto.
- Lo que queda es tu dinero libre: divídelo por los días del mes.
Evita los sustos
Revisa a mitad de mes si vas al ritmo previsto, y deja un pequeño margen para imprevistos de aquí o de allá. Un seguimiento regular, aunque sea de dos minutos, evita las malas sorpresas del final del mes.
Remesia junta las dos mitades de tu mes —lo de aquí y lo que envías— y te avisa cuando la tasa te favorece, sin mover tu dinero: solo te ayuda a decidir.